jueves, 19 de abril de 2012

Babuinos aprenden a leer


Babuinos que aprenden a "leer" ofrecen pistas sobre los procesos cognitivos involucrados en la lectura.


El lenguaje humano es sin duda una de las manifestaciones más refinadas de nuestra inteligencia como especie, uno de los inventos más decisivos para dar el salto que nos separó del resto de los animales al menos en lo que respecta a este criterio.

Pero por esto mismo es también uno de los elementos más enigmáticos de nuestra naturaleza, uno en el que además estamos demasiado involucrados como para estudiarlo con la cercanía necesaria para obtener explicaciones efectivas sobre sus fundamentos más esenciales.

De ahí que las investigaciones científicas sobre el lenguaje humano pasen por un rodeo del que participan nuestros parientes evolutivos más cercanos, primates con los que seguimos compartiendo el tronco común de la evolución biológica.

Recientemente la revista Science publicó un interesante estudio realizado por un equipo de investigadores franceses coordinados por Jonathan Grainger, adscrito al Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS) y al Laboratorio de Psicología Cognitiva de la Universidad de Aix-Marseille, en el cual se examinó la capacidad de lectura de los babuinos, descubriendo que estos son capaces de leer (aunque no entienden lo leído) y distinguir palabras en inglés reales de meras reuniones de letras sin sentido.

En el experimento, Grainger y su equipo entrenaron a seis babuinos para que en tabletas electrónicas y a cambio de comida, identificaran combinaciones de letras que formaban palabras efectivas del inglés, recompensándolos cuando de cuatro palabras elegían las dos que tenían un significado real. Después de seis semanas, los babuinos fueron capaces de acertar en 3 de cada 4 intentos, es decir, en un 75% de las ocasiones.

Y si bien ninguno de estos primates entiende estrictamente lo leído ni se volverá angloparlante con este ejercicio, la investigación ofrece algunas pistas para entender tanto su inteligencia como los procesos cognitivos que resultan en el acto de leer.

De entrada parece ser que los babuinos fueron capaces de generar cálculos estadísticos sobre la frecuencia con que ciertas letras figuran en el idioma inglés, así como las combinaciones más probables de estas. Todo esto utilizando mucho más su razonamiento que su memoria, pues ni las palabras ni las combinaciones eran siempre las mismas.

El experimento se vuelve relevante porque, como bien afirma Stéphane Dufau, otro de los investigadores participantes, podría confirmar que la habilidad de leer pasa en parte por el contacto con el lenguaje en su manifestación más visual.

Fuente: [Discovery]

sábado, 14 de abril de 2012

Evolución acelerada

¿Monos más evolucionados que los humanos?


Una comparación entre los genes de humanos y chimpancés ha revelado una posibilidad asombrosa: los chimpancés podrían haber evolucionado más que los humanos durante los últimos 6 o 7 millones de años, momento en que ambas especies se separaron a partir de un ancestro común.

Un estudio que compara los genes humanos y de chimpancé que parecen haber evolucionado desde que nuestros caminos se separaron, demuestra que los humanos tienen 154 genes de esta clase, mientras que el genoma de nuestro primo y pariente más cercano entre los primates, muestra una variación evolutiva en 233 genes.

Esto implica que los chimpancés han sufrido más cambios evolutivos que los humanos durante el mismo periodo de tiempo. Esto también subraya una confusión común por la que se tiende a pensar que si un animal es “más evolucionado”, de algún modo debe ser más inteligente o superior a los demás.

“Esto simplemente demuestra que somos animales ordinarios”, comentó Jianzhi Zhang, biólogo evolutivo de la Universidad de Michigan. Zhang y sus colegas han publicado el estudio en la edición actual de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences.

En términos evolutivos, el mayor número de cambios en los chimpancés podrían reflejar simplemente que hasta hace unos pocos miles de años existían muchos más chimpancés en la Tierra que humanos, de modo que tuvieron un mayor acervo genético y por tanto, más oportunidades para el cambio, explicó Zhang a Discovery News.

También podría reflejar que los chimpancés se vieron forzados a adaptarse a más cosas que los humanos. ¿A qué cosas? Pues no lo sabemos con exactitud, pero claramente, fuera lo que fuera, no les condujo a un cerebro mayor o a otras adaptaciones que alejaron a los humanos de otros mamíferos.

El “resultado final es que este estudio subraya los riesgos de hacer generalizaciones acerca de la evolución humana”, comentó Ajit Varki, profesor de medicina molecular y celular en la Universidad de California en San Diego.

“Los humanos solo surgieron tras varias etapas complejas en la evolución de los homínidos, y no existe ninguna razón por la que asumir que las explicaciones más lógicas (para nuestra evolución) no resulten ser ciertas”, añadió. “Y las respuestas finales probablemente será bastante más complejas de lo que en la actualidad pensamos”.

El nuevo estudio difícilmente será la última palabra en la materia, comentó Varki. Existen muchas formas por las que los genes pueden ir y venir, y afectar a la evolución.

“Al final no habrá forma de evitar buscar en los detalles de cada gen, con la perspectiva de las diferencias funcionales”, comentó Varki. “Podría perfectamente resultar que la supresión de un gen específico, o de un amino ácido crítico en la codificación del cambio de un gen, tiene más importancia biológica que un mayor número de genes, que a primera vista, hayan sufrido un montón de cambios”.

Fuente:
http://www.maikelnai.es/?p=453

Monos en el planeta rojo


El Instituto de Patología y Terapia experimental de Georgia está en conversaciones preliminares con la Academia de Cosmonáutica de Rusia sobre la preparación de monos para una misión simulada a Marte que podría sentar las bases para el envío de un primate al planeta rojo.

Así lo señaló el propio director del Instituto de Patología, Zurab Mikvabia, quien declaró que “tenemos planes para volver al espacio”.

Dicha entidad suministró los monos para el programa espacial en la década de los 80, informa hoy el diario británico Daily Telegraph.

Esta iniciativa se basaría en Marte-500, un proyecto conjunto ruso-europeo que vio a seis voluntarios humanos encerrados en una cápsula en Moscú durante los 120 días a principios de este año para simular una misión a Marte.

Sr. Mikvabia dijo: "A principios de este programa tenía por objeto el envío de cosmonautas, personas (a Marte)”.

"Pero dada la duración del vuelo a Marte, y habida cuenta de los rayos cósmicos para los que no tenemos la protección adecuada de un viaje tan largo, las discusiones se han centrado recientemente en el envío de un mono en lugar de una persona".

Las estimaciones de la duración del viaje a Marte varían dependiendo del tipo de misión prevista, pero la Agencia Espacial Europea afirma que su propuesta tomaría 520 días, o alrededor de un año y medio.

Si Rusia persigue la idea de enviar monos a Marte, Instituto Mikvabia podría convertirse en el lugar donde los monos se mantendrían durante largos períodos para simular los vuelos espaciales.

El Instituto dijo que un robot acompañar al primer primate a Marte para alimentar y cuidar a los simios. Aún así, se espera gran controversia por parte de las organizaciones defensoras de los animales.

Los rusos lograron por vez primera en poner en órbita de los monos en 1983.

Monos radiactivos

Universidad planea utilizar monos con GPS para medir radioactividad en Fukushima


Como consecuencia de la explosión de la planta nuclear de Fukushima, existen extensas zonas de terrenos en torno a la planta de las que no se sabe el estado actual de contaminación en el que se encuentran.



Es por esta razón que en la Universidad de Fukushima han ideado un proyecto con el que esperan recolectar información en terreno sobre las reales condiciones de contaminación existentes en los alrededores de la planta, para lo cual se encuentran “entrenando” a un grupo de valientes monos para que midan la radiactividad.

La idea de los investigadores es dotar a estos animalitos de equipos GPS y medidores de radiactividad, para que sean ellos los encargados de medir el nivel de contaminación presente en algunas zonas cercanas a la planta.

Hasta ahora las únicas mediciones existentes han sido tomadas desde helicópteros que han sobrevolado algunas zonas cercanas a la planta, por lo que no sirven para tener una idea clara respecto al nivel de contaminación en el que se encuentran.

El proyecto contempla iniciar las mediciones en el borde de la llamada “zona de exclusión” (Minamisoma), en donde soltarán a los monos para que recorran los bosques y durante dos meses envíen los datos que vayan recolectando (la información se envía en forma automática).

Una vez concluido el plazo definido para realizar el estudio en terreno, los monos quedarán liberados de sus obligaciones y podrán seguir viviendo en las zonas en donde fueron desplegados.

Link: Wild monkeys to measure radiation levels in Fukushima (The Telegraph)

La UE limita los experimentos con animales y prohibirá usar grandes primates

El Parlamento Europeo (PE) aprobó hoy definitivamente la nueva legislación comunitaria sobre experimentación con animales, que limitará el número de experimentos y prohibirá el uso en ellos de grandes primates como gorilas, orangutanes o chimpancés. El pleno de la Eurocámara dio el visto bueno al acuerdo negociado entre sus representantes y los de los gobiernos nacionales para poner en marcha las nuevas normas a pesar de que algunos grupos, como el de Los Verdes, consideran que no es lo bastante ambicioso.


La nueva legislación obligará a las autoridades nacionales a dar preferencia a los métodos alternativos a la experimentación con animales siempre que sea posible y a garantizar que el número de animales utilizados en las pruebas sea el mínimo. Además, sólo podrán autorizar los ensayos que supongan un "mínimo dolor, sufrimiento y angustia" para los animales.

El texto aprobado hoy prohíbe totalmente el uso de grandes simios en los experimentos, pero finalmente permitirá el recurso a otros primates, como los macacos, que la propuesta original también pretendía abolir. Según los eurodiputados, esa prohibición habría perjudicado a la investigación sobre enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer. Los experimentos con ese tipo de primates, en cualquier caso, sólo serán posibles bajo demostración científica de que las pruebas no pueden realizarse con otras especies.

Para garantizar el cumplimiento de la directiva se obliga a las autoridades nacionales a garantizar que cada año se efectúan inspecciones de al menos un tercio de los laboratorios donde se usan animales. Al menos una parte de ellas deben, además, llevarse a cabo por sorpresa. La nueva directiva, que prevé un plazo de dos años para su aplicación completa en todos los Estados miembros, incluye una cláusula de salvaguardia que permitirá a los gobiernos anular ciertas de sus disposiciones en caso de emergencia y siempre que existan razones justificables científicamente. Para poder acogerse a esa excepción, los países tendrán que informar a Bruselas y obtener el permiso del resto de Estados miembros.

Camino hacia la perfección

Desarrollan los primeros monos procedentes de una quimera


Según la mitología griega, la Quimera era un monstruo que vagaba por las regiones de Asia Menor aterrizando a la gente y devorando los rebaños de animales y, según se describía, tenía el cuerpo de una cabra, una cabeza de un león, otra de cabra y una de dragón en su cola; es decir, un ser mitológico compuesto por partes de otros animales. En biología molecular, precisamente, una quimera es una proteína que procede de la unión artificial de fragmentos de otras proteínas diferentes y, siguiendo este principio, unos investigadores del Centro Nacional de Investigación con Primates de Oregón (Universidad de Salud y Ciencias de Oregón) han sido capaces de desarrollar los primeros monos cuyo origen es una quimera de células procedentes de embriones de otros monos.


¿Monos procedentes de una quimera? ¿Es eso posible? Parece ser que sí, de hecho, los monos aparentemente están sanos aunque sus células son el resultado de la mezcla de seis genomas distintos, todo un hito si tenemos en cuenta que hasta ahora los experimentos con animales procedentes de quimeras se habían limitado a ratones. Estos “macacos quiméricos” han nacido de la unión de células de distintos embriones de macacos Rhesus con los que confeccionaron, de manera artificial, unos embriones resultado de la mezcla de las células que, posteriormente, implantaron en unos macacos hembra para que se gestaran.



La clave del desarrollo de esta quimera se encuentra en que, para que sea viable el desarrollo del nuevo embrión, las células a combinar deben provenir de embriones que están en una fase muy temprana y cuyas células, por tanto, son capaces de desarrollar un animal completo así como una placenta y el resto de tejidos necesarios para el soporte vital de un embrión.


El equipo dirigido por Shoukhrat Mitalipov llevaba tiempo trabajando en este proyecto para poder desarrollar un animal a partir de quimeras mediante la introducción de células madre cultivadas en los embriones de mono, algo que se hacía con los ratones, pero los experimentos resultaban fallidos. ¿Y por qué es importante este tipo de investigación? Los ratones creados a partir de quimeras son una vía muy importante para el desarrollo de investigaciones que permitan suprimir ciertos genes y, así, evitar la aparición de enfermedades.

Que el mismo procedimiento empleado en los ratones no haya funcionado con los monos es un indicativo, según el estudio de Mitalipov, que no es tan simple extrapolar las conclusiones de los resultados obtenidos con los ratones y que, para aplicar este tipo de desarrollos en humanos, primero se ha de comprobar y depurar el proceso con los primates.