Otra saga que pretende recuperar brios de tiempos pasados que en general fueron mejores, de nuevo con “precuela” argumental pero sobre todo con ánimo de revitalizar una franquicia que pueda reportar sugerentes beneficios. El origen del planeta de los simios es una agradable y sorpresiva película que nos llega en un verano repleto de blockbusters.
El desconocido inglés Rupert Wyatt nos trae una nueva, más realista y acertada visión de la versión inteligente y dominante de los simios, esta vez ambientada en San Francisco. En ella, James Franco (127 horas) interpreta a un científico que desarrolla un virus que en contacto con los humanos cura enfermedades neuronales degenerativas como el Alzheimer, y que en los monos demuestra generar una inteligencia superior.
Tras un desafortunado accidente con la chimpancé estrella del proyecto, Franco adopta a su cría, nacida por sorpresa en el centro, para evitar que sea sacrificada tras el fin del proyecto. Pronto, el mono, César (interpretado de nuevo bajo un traje digital por el gran Andy Serkis,King Kong), desarrolla unas aptitudes increíbles ante la ignorancia de los vecinos.
Tras otro desgraciado acontecimiento, Franco y su novia, interpretada por Freida Pinto(Slumdog millionaire), se verán obligados a enviar a César a un zoológico regentado porBrian Cox (Zodiac), donde conocerá el maltrato y la degradación que sufren los suyos y la idea de la revuelta liberadora no tardará en convertirse en una cruel realidad…
Lo más meritorio de esta nueva visión sobre los simios respondones es que deja a la versión dirigida por un grande como es Tim Burton como una película mediocre. Esta nueva versión sin armaduras ni naves espaciales es más realista y desde el punto de vista argumental y más científico mucho más interesante.
A pesar de que la última media hora no deja de ser el típico derroche de efectos especiales un poco absurdo pero impresionantemente ambientado en el puente Golden Gate, la cinta resulta una perfecta mezcla de historia con fundamento y acción y efectos especiales.
Es cierto que el guión falla un poco a los tres cuartos de película (¿por qué unos seres ya supuestamente inteligentes se dedican a arrasar violentamente con todo lo que encuentran por delante cuando sabemos perfectamente que la violencia no sirve de nada en absoluto? Quizá el suero no sea tan bueno…) pero la verdad es que importa bastante poco. También las escenas de acción están muy bien llevadas e impactan lo suyo, realmente está todo en esta peli muy bien logrado y compensado.
Para el recuerdo quedará siempre el primer “no” que pronuncia nuestro ya inolvidable César, ¡el cine se queda estupefacto! En fin, todo un peliculón y una sopresa en la cartelera, se disfruta mucho y es de obligado visionado, vale mucho la pena.
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